La noche que fue ayer fue de la magia. En la noche hay tambores, y los animales duermen con el olfato abierto como un ojo. No hay nadie en el aire. Las hojas y las plumas se reúnen en las ramas, en el suelo, y alguien las mueve a veces, y callan. Trapos negros, voces negras, espesos y negros silencios, flotan, se arrastran, y la tierra se pone su rostro negro y hace gestos a las estrellas. Cuando pasa el miedo junto a ellos, los corazones golpean fuerte, fuerte, y los ojos advierten que las cosas se mueven eternamente en su mismo lugar. Nadie puede dar un paso en la noche. El que entra con los ojos abiertos en la espesura de la noche, se pierde, es asaltado por la sombra, y nunca se sabrá nada de él, como de aquellos que el mar ha recogido. -Eva, le dijo Adán, despacio, no nos separemos.
Torrentes de la décima panameña
Hace 5 horas


6 que cuentan:
Pues enhorabuena, iba a poner ahora un poema de Goytisolo, pero he caído en el poco tiempo que hace que lo colgué en el blog, así que lo dejo tal cual.
Besos***, feliz viaje a Nápoles.
Goytisolo, aunque se repita, siempre es maravilloso.
Gracias y hasta la vuelta.
Besos***
Pues no se hable más:
"La noche le es propicia"
Todo fue muy sencillo:
ocurrió que las manos
que ella amaba,
tomaron por sorpresa
su piel y sus cabellos;
que la lengua
descubrió su deleite.
¡Ah! detener el tiempo!
Aunque la historia
tan sólo ha comenzado
y sepa que la noche
le es propicia,
teme que con el alba
continúe su sed
igual que siempre.
Ahora el amor la invade
una vez más. ¡Oh tú
que estás bebiendo!
Apiádate de ella,
su garganta está seca,
ni hablar puede.
Pero escucha su herido,
respira la agonía
de un éxtasis y el ruego:
¡no te vayas, no, no te vayas.
¡Quiero beber yo!
La oscuridad abruma y envuelve tanto a los ojos abiertos que vienen de la luz, que pueden llegar a perderse con extrema facilidad, aunque muchos logran volver, y claro, la luz les molesta.
Vuelven porque otros ojos en la luz velaron por ellos, porque aunque el camino lo encontraron esos ojos solos, los ojos de la luz les hablaban y les esperaban, y al volver les guían por la luz cegadora.
Bso.
17: Comentarios como el tuyo hacen que uno vuelva con ganas renovadas a ponerse en la tarea de postear. Gracias y mil besos.
Me alegro enormemente de servirte, guapa por fuera y por dentro.
Otros tantos besos.
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